Túnez, el inicio de un tsunami con nombre propio

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Mohammed Bouazizi es el nombre del joven tunecino que quitándose la vida en el mes de diciembre de 2010 en reclamo por el alto nivel de  desempleo y mejores condiciones de vida, generó la ola de protestas en Túnez y que hoy continúan dispersándose por todo el Medio Oriente.

Túnez, por 23 años fue gobernada por Zine El Abidine Ben Ali, quien en 1987 llego a la presidencia tras un golpe de Estado mientras cumplía funciones como Primer Ministro, fundador del partido Agrupación Constitucional Democrática que nace en 1988 y que mantenía una gran mayoría en el parlamento nacional con 152 de los 189 escaños disponibles. Es un país con más de diez millones de habitantes y cuyo 99% de la población es practicante de la religión musulmana, siendo en su mayoría sunitas.

Los jóvenes y las redes sociales han sido los actores fundamentales en esta revuelta, ya que en principio son los más afectados; según cifras oficiales la tasa de desempleo en Túnez es del 14%, siendo el doble para los recién graduados universitarios, y por más que Ben Alí haya prometido la creación de mayores empleos para este sector poblacional la ira de la juventud se vio reflejada en servicios como twitter, facebook, y por supuesto: las calles.

Las protestas se intensificaron en el mes de enero de 2011, obteniendo como respuesta del gobierno tunecino la presencia del ejército para contenerlas. Con el pasar de los días los oficialistas y ONGs de Derechos Humanos se debatían la cantidad de personas que habían fallecido como consecuencia de las manifestaciones y represalias del ejército, en las que inclusive el presidente Ben Alí declaró a los manifestantes como “terroristas”.

Cuando las protestas inundaron a la capital que lleva el mismo nombre del país poco quedaba por hacer, Ben Alí aseguró que no se presentaría en las elecciones presidenciales de 2014 y auguró un país con mayores garantías democráticas, pero no fueron bien aceptadas sus palabras, lo que lo obligó salir del país y dejar el gobierno en manos de su Primer Ministro Mohammed Ghannouchi de manera interina, al mismo tiempo que en todo el territorio nacional había declarado un toque de queda y el estado de emergencia.

Es así, como después de 23 años de gobierno cae Ben Alí como presidente de la República Tunecina. Hoy la presidencia interina la tiene Fouad Mebezza, presidente del Parlamento, previo nombramiento del Consejo Constitucional de Túnez.

Sin embargo, son más de 20 años de gobierno cuyo cambio y transformación no será tan fácil como muchos esperan, por lo que no queda más que seguir de cerca la evolución de los acontecimientos. Lo que si es cierto es que con Túnez se dio inicio a un tsunami en el Medio Oriente, con nombre propio: el Efecto Tunamiz.

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